El bordado como técnica data de tiempos remotos, incluso antes de Cristo, en China, siendo adoptado por miles de culturas para distintos propósitos,  los trajes con embroidery eran símbolo de poder, riqueza y jerarquía, y cada uno tenía su propio significado. Luego esta técnica tuvo su auge en la década de los 70, en los recitales de Woodstock con los jeans oxford y túnicas bordadas.

En la actualidad, hace ya un par de temporadas Valentino y Gucci presentaron en sus pasarelas colecciones con animales, insectos y flores trabajados a mano. Prendas que se convirtieron en la inspiración de muchas marcas para sus colecciones 2017-18.

Podríamos decir que los bordados son unas de las tendencias más femeninas que hay en este momento junto con los vuelos, siendo muy versátiles para todas las edades, ocasiones y tipos de cuerpo. Además, no existen muchas limitaciones en cuanto a combinaciones: bordados y rayas; bordados y denim; bordados y metalizados; bordados y cuero y así podríamos seguir eternamente.

La conclusión es que los bordados han llegado para quedarse y que en el mercado hay miles es de opciones con esta técnica, transformándose en el must de la temporada.