San Valentín es una fecha llena de reservas de restoranes, flores de peluche, mariachis y flashmobs que a la vez son propuestas de matrimonio. Así que con tanto asunto colateral, quisimos preguntarle a nuestros compañeros si tenían historias que ellos consideraran dignas de compartirle al mundo. Acá van (algunos prefirieron mantener su anonimato para proteger a las personas involucradas):

Me vestí de punta en blanco, hasta con tacos (cosa que nunca hago), me fui a buscar al susodicho. Compré flores y llegué a su trabajo. Él me había dicho que su horario de salida era a las 21:00, así que llegué súper temprano y pensé: “bacán, así lo sorprendo”.
Al final la que llevó la sorpresa fui yo. Lo vi caminando con una mujer hacia el metro Rondizzoni. Filo, él puede caminar con quien quiera, todo ok, hasta que los vi besándose. Me acerqué un poco para lograr escucharlos NO ME JUZGUEN y escuché de una reserva en un motel cerca de Mapocho. Me quería morir así que irrumpí. La mujer me dijo que estaba dando lástima y AMIGA NO TE METAS *le quebré los lentes* no a la violencia. Una señora a lo lejos me hacía barra. Salimos a la calle y pucha, no paró ahí. Los seguí corriendo entremedio de los autos, muy acción/Hollywood. Tiré el anillo al río porque amo el drama y chao, amadas Adidas Shelton rojas. Fueron buenas.

Lawanda Jackson

 

Una chiquilla enamoradísima tuvo la idea de contratar mariachis para que fueran al trabajo de su novio, obviamente, en horario laboral. Cabe destacar que él llevaba muy poco tiempo trabajando ahí. Entraron los talentosos mariachi cantando rancheras y él no sabía donde meterse. Cuento corto: él la pateó y el bullying laboral lo obligó a cambiarse de trabajo. No al bullying.

Larissa Richardson

 

14 de febrero de 2005. Llevaba un par de meses pololeando y no estaba tan segura de la relación. Él, sin embargo, estaba de lo más enamorado: era muy cariñoso, siempre me sorprendía con invitaciones y me regalaba flores. Pero hubo un antes y un después luego de haberme hecho un regalo de San Valentín. Era un marco horizontal de un metro de ancho, donde habían impresas 3 fotos de él.  Una de frente sonriendo, una de perfil fumando y otra con anteojos oscuros. Cabe destacar el tratamiento digital de la foto incluía alto contraste y desaturación. El hombre fue pateado dos días después y el marco gigante sigue en el entretecho de la casa de mis papás.

Stacey Jones

 

Una vez conocí a una mujer a la que le regalaron una escoba para el día de los enamorados.

Robert Anderson

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XOXO

CONCURSO: la ganadora es Fabiola Knl. ¡Felicitaciones!