Carteras hay de infinitas formas, colores, tamaños y texturas, pero hoy quiero contarte sobre las de mano.
Hace un par de años lo más taquilla eran las carteras gigantes (acompañadas de anteojos igualmente grandes, muy a lo Paris Hilton). Nada importaba; solo que mientras más grandes, mejor.
Qué cacho que eran, nunca encontrabas nada. Así que decidí crecer y aprender a priorizar qué llevar y qué no. A veces no es taaaaan de vida o muerte llevar al chihuahua a carretear, ponte tú. Así que ahora no dejo de lado mi cartera de mano cuando tengo que moverme con lo justo y necesario.
Son perfectas para usar en outfits formales e incluso más sporty, para darle ese toque de “este look es intencional y no vengo recién saliendo de la cama, ok”. Además son el comodín perfecto para las salidas de noche cuando no queremos que los bultos nos estorben, sin dejar pasar el estilo que te haría perder un banano (sorry, banano lovers).
Ahora lo que veremos por todos lados son estas mini-carteras. Y te apuesto que te vas a enamorar mínimo de una.

Es por eso que TENEMOS CONCURSOO: para ganar es bien simple, comparte este post en tu Facebook o Twitter y comenta acá mismo cuál es la que más te gusta y por qué. El comentario ganador lo anunciaremos este viernes. ¡Participa!


No importa si te gustan con asas en cadena (tipo Chanel), más estructuradas, tipo bandolera o más simples. Lo importante de que tu billetera, celu y labial siempre te serán de fácil acceso<3

Concurso cerrado: la ganadora es Karina Saavedra. ¡Gracias a todos por participar!